Hontanar, fuente de vida

•  Teléfono: 925 410 200  •  Mail: ayuntamientohontanar@gmail.com

Vista de Hontanar

Pista hacia Malamoneda

Torre de Malamoneda

Tumbas de Malamoneda

Estelas funerarias de Malamoneda

Estelas funerarias de Malamoneda

Río Cedena en su paso por Malamoneda

Castillo de Malamoneda

Despoblado de Malamoneda

Cazoleta en Malamoneda

Piedra de sacrificios en Malamoneda

Arroyo Pasadero a su paso por Malamoneda

Testimonios documentales sobre Malamoneda

Croquis general de Malamoneda

Croquis del Templo y Baño de Malamoneda

Croquis de la Torre de Malamoneda

La Torre de Malamoneda

Tumbas de Malamoneda

Prev Next

 

Torre de Malamoneda. Hontanar

A muy pocos kilómetros del centro de Hontanar, y en el mismo entorno mágico, se encuentra el Yacimiento Arqueológico de Malanoneda, que fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 2.007, en el punto donde se encuentra el Río Cedena con el Arroyo Pasadero más conocido como Arroyo Malamonedilla.  

Para todo aquel amante de la cultura y de las rutas templarias es un punto obligatorio de visita. De recorrido fácil incluso con niños. 

Torre de Malamoneda

La Torre de Malamoneda fue construida en el siglo XIII, y junto con el castillo de Malamoneda, fue fortaleza y refugio de los pobladores de Malamoneda, cuyas casas subsisten aún pero están deshabitadas. 

Torre de Malamoneda. HontanarEste paraje fue reconquistado en el siglo XII, aunque ya debió estar poblado siglos antes, ya que se encontraron en la zona restos de construcciones romanas y existen pruebas de restos de la Edad del Bronce.

El territorio en el que se encuentra la torre de Malamoneda fue repoblado por el caballero Alfonso Téllez, quien en 1210 recibía de Alfonso VIII este lugar. En 1226 lo vendió al arzobispo de Toledo Rodrigo Ximénez de Rada, junto con el castillo de Dos Hermanas y otras aldeas de los Montes, pobladas por el mismo luchador. La torre pasa a ser propiedad de la corona bajo el reinado de Fernando III el Santo. En 1246 compró todos los Montes que llevaban su nombre por 45.000 maravedís de oro, siendo ya de la ciudad hasta la desamortización civil del siglo XIX.

Las casas de labor del pueblo cercano están abandonadas, la necrópolis situada al norte y oeste del despoblado que ocupa un área de 1 kilómetro contiene más de 100 sepulcros tallados en la roca y una ermita que estuvo ocupada por la Orden de San Jerónimo hasta el siglo XIX.

También se sabe que estuvo en manos de la Orden del Temple.

Castillo de Malamoneda

Castillo de Malamoneda en HontanarA unos 200 metros más abajo de la Torre nos encontramos con el Castillo de Malamoneda, donde actualmente se está desarrollando el Plan director del yacimiento y se han iniciado trabajos arqueológicos de caracter científico por el arqueólogo y experto en Ecoturismo D. José Ignacio Vega.

Algunos vecinos de pueblos cercanos, herederos de antiguos residentes, han mantenido en pié algunos establos y unas pocas casas pequeñas para usos esporádicos. Por los testimonios arqueológicos localizados dispersos en este paraje se supone que la fundación de un asentamiento permanente es al menos de época romana, en fechas cercanas al comienzo de nuestra era.

En la zona se han hallado al menos dos inscripciones funerarias romanas, junto con restos de aras y piedras labradas con detalles propios del estilo de la Edad Antigua. También han aparecido restos de otras etapas culturales, aunque la mayoría de los testimonios materiales encontrados en la zona pueden datarse a partir de la repoblación de los siglos XII y XIII. Destaca entre lo conservado una torre vigía que permitía controlar el paso natural de los montes que abre el Cedena, con las características comunes a las varias que se conservan en la ladera norte de los Montes de Toledo y que se vienen fechando entre los siglos XII y XIII; fue recrecida en el siglo XIV, como se observa por los restos de un matacán que corona una de las tres fachadas que todavía están en pié, pues perdió la cuarta fachada.

El elemento construido con mayor protagonismo, indudablemente, es este pequeño castillo, o torre fuerte, el más claramente visible al aproximarse al conjunto, en cuyas inmediaciones se agrupan las casas y establos, o sus restos, de lo que fue la población hoy abandonada. La Torre ha dado nombre entre las gentes del lugar a la zona del caserío y del paraje. Todo el antiguo poblado, sin embargo, continúa manteniendo el nombre de Malamoneda, para indicar tanto el pueblo como sus cercanías, entre las que hoy vemos las huertas entre los arroyos, las canteras de granito y los enterramientos excavados en la misma piedra, formando sepulcros antropomorfos hace tiempo expoliados y vacíos.

El Río Cdena a su paso por MalamonedaEn la zona más baja del valle, cerca del encuentro entre el arroyo del Pasadero y el río Cedena, se mantiene con prestancia una ruina de lo que debió de ser otro castillo, muy desmantelado. Por su mayor envergadura, pues supera a la Torre con su mayor tamaño en la planta cuadrilonga y en las estructuras conservadas, debió de ser posterior, y se situó en el valle, más cercano al río Cedena para cubrir el paso mejor.

Los testimonios recogidos hablan de que llegó hasta los años sesenta del siglo XX con una barbacana alrededor del cuerpo principal, y como él, de planta cuadrada. De la barbacana nada queda, y de las cuatro paredes que hay en pie, una está parcialmente derruida. Se aprecia dónde estuvo la puerta, seguramente levadiza, pues se ven los pasos huecos de las cadenas a ambos lados del vano que queda de la puerta, único testimonio del acceso, puesto que las jambas y los dinteles que tuvo desaparecieron hace tiempo y solo queda el paso. En el interior, a juzgar por los espacios vacíos regularmente dispuestos en los muros, con la clara finalidad de servir de apoyos, debió tener un camino de ronda de madera, si es que no fueron, al menos en alguna de las partes, asiento de cabezas de vigas para una entreplanta que separase dos niveles de uso.

Yacimiento Arqueológico de Malamoneda

Despoblado de Malamoneda en HontanarEstá compuesto fundamentalmente por un hábitat, necrópolis y estructuras militares correspondientes a las etapas hispanorromana, visigoda, musulmana, alto y bajo medievales cristianas, así como un despoblado desde finales del siglo XVI hasta el siglo XX donde aparece denominado como Malamonedilla.

Por otra parte se documenta la existencia de restos dispersos de industria lítica de carácter paleolítico sobre cuarcita, relacionado tanto con los depósitos del río Cedena como el Arroyo de Malamoneda.

El yacimiento conserva estruturas inmueble de gran importancia arqueológica, monumental e incluso artística.

Las existencia de al menos dos epígrafes funerarios motivos de tipo romano, con inscriciones de sus eferentes, insculpidos en un bolo granítico.

El doble epígrafe funerario esculpido en una gran roca, al que los lugareños llamaban “las tablas de la ley” por su aspecto, recordaba a un padre e hija difuntos:

  1. Dis Manib/us Caecilia / Parata Ca/ecili Severi/ni f(ilia) an(norum) / XV h(ic) s(ita) e(st) s(it) / t(ibi) t(erra) l(evis)
  2. [Dis M]a[nibus] / Caecilius [Se]/ver[i]nus a[n(norum)] / [XX]XV h(ic) s(itus) e(st) / s(it) t(ibi) t(erra) l(evis)

Son las tumbas de Cecilio Severino, de 35 ó 45 años, y de su hija Cecilia Parata, que habitarían en alguna finca inmediata.

Un edificio cuadrangular de tipo militarizado-industrial con aspilleras en su planta baja y un posible segundo piso, con restos de una puerta de acceso lateralizada cuyos elementos principales han sido substraídos y cuya cronología aún siendo de carácter históricos resulta por el momento difusa.

La gran profusión y dispersión de una necrópolis rupestre que puede tener como origen una posible cronología romana asociada a las estelas funerarias, continuando hasta etapas medievales, en forma de tumbas individualizadas excavadas sobre las masas y bolos de granito y que se documentan a lo largo de toda la mitad norte del yacimiento.

Asimismo existen multitud de evidenicas inmuebles pertenecientes al desarrollo del despoblado (con presencia de una posible iglesia-ermita de Malamoneda desde 1526 o de Nuestra Señora de Gracia), que reutilizan elementos anteriores incorporados en sus parametros murales, así como tamibén multitud de restos arqueológicos de tipo mueblo dispersospor las parcelas descritas tanto en el objeto como en el área de protección. 

El paraje, poblamiento y topónimo aparece citado en multitud de fuentes históricas cristianas (pese a tener un claro origen anterior romano), desde la repoblación de los montes por mozárabes durante los momentos cercanos a Alfonso XII, o la fortificación templaria de la comarca desde Montalbán, segregándose en 1210 puesto que Alfonso VIII dona a Alfonso Téllez de Meneses las aldeas y castillos entre otros de Malamoneda, y éste a su vez en 1222 al Arzobispo Jiménez de Rada, que trueca el cabildo en 1243. Con Fernando III este territorio realengo pasa por compra al Ayuntamiento de toledo en 1246, con núcleos poblacionales como el de "Mala Moneda".

Asimismo en las propias Relaciones de Felipe II se cita la fundación de Hontanar hacia 1376, fruto posiblemente del despoblamiento de su anejo Malamoneda, citando aún en éste tanto vecinos, como una torre y un castillo prácticamente arrasado. También resulta citado en las descripciones de 1579 y 1587 con existencia de vecinos, siendo las últimas citas demográficas sobre este despoblado que aparece como labranzas durante el siglo XIX, o la casa de cmapo de Malamonedilla en 1930.

 

Visita Libre.
Forma de Acceso: Desde la carretera CM-4157 dirección Hontanar > Navas de Estena. En el cruce de Hontanar, tomar el desvío a mano derecha señalizado con un cartel de información sobre el Yacimiento. Acceso por camino de tierra. Existe una segunda señalización a unos 2,5 Km. a mano izquierda que nos indica Malamoneda. 200 metros más adelante se llega a la Torre de Malamoneda.


Más Información (Documentos PDF)

 

[Texto: Laura Rincón. Fuentes: Rutas con Historia, Wikipedia y visitacabañeros.es. Fotografías: Blog: Buscandomontsalvatge.blogspot.com.es]